banco popular

Ahora que va mejorando el tiempo y los días son más largos, comienzan a proliferar las reuniones, eventos sociales y sobre todo las terracitas de verano que tantas y tan buenas conversaciones son proporcionan.

Estos últimos días el protagonismo se lo ha llevado el Banco Popular. Y ciertamente es una autentica delicia las explicaciones que los “iluminados de barbacoa” dan en relación al asunto en cuestión. En base a esto, he podido escuchar divagaciones de todos los tipos. Desde las más generalistas: Mala Gestión. Que si bien hacen quedar divinamente no proporciona ese halo de sabiduría al iluminado que tanto necesita su ego. Hasta las más retorcidas: conspiración internacional de las fuerzas ocultas del Santander, el BBVA, los Iluminatti o la Iglesia Maradoniana. A más complejas, más importancia se dará nuestro iluminado como “Insider”. El << lo sé de buena tinta>> qué duda cabe que vende, y mucho.

Al margen de todo este espectro de respuestas, la pregunta es muy sencilla: ¿Cómo demonios puede petar un banco? Y es lo que vamos a intentar resolver en este post.

Nos falta el Cash: problemas de liquidez

El negocio de la Banca es un business de riesgo y plazo, y por mucha complejidad que aparente, más simple que un chupete: Tomo dinero a un plazo y se  lo presto a otro.

Dado que normalmente a más plazo, más tipo de interés, la duración de los préstamos que da el banco va a ser superior a la de los depósitos que toma, y eso, junto con el diferencial a aplicar por prima de riesgo ( probabilidad de que al que se le presta la pasta no te pague), configuran el margen del Banco.

El Banco ha de preocuparse de que su base de depositantes, aún renovando sus IPF´s a corto plazo, sea lo más estable posible. De ahí sus esfuerzos de negociar con Doña María cada seis meses y regalarle almanaques por navidad.

El depósito de Doña María a seis meses está financiando las hipotecas del Banco a 40 años. Luego, qué duda cabe, hay que cuidarlo.

¿Cómo peta un banco por liquidez?

Vamos a ver: si la demanda de préstamos crece mucho y los depósitos no, el Banco puede:

1)      No dar préstamos y que el negocio se lo lleve otro, o

2)      Apelar a los mercados mayoristas, (pedir dinero a otros bancos o hacer emisiones de deuda pública a plazo).

En una situación de “luz y color”, y para los Bancos más arriesgados el summun del negocio se encuentra en dar préstamos como locos, financiando estos con fondos que se piden a otros bancos a plazo de incluso, un día.

Claro está, en tan corto plazo (1 día) el tipo de interés a pagar a la otra entidad es muy reducido y aún más si es un Banco colega. Porque ya sabemos que los bancos no tienen riesgo.

Resultado: Mayor margen y el no tener que negociar ni regalar ningún bolígrafo a Doña María. A fin de cuentas…¿nos va a fallar el Barclays..? Imposible… ¿no?

Problema fundamental: Barclays nos corte la línea, y llegue un día que no nos “renueve” su financiación diaria. Tengo mis préstamos a 40 años y nada con que cubrirlos. Resultado: no puedo hacer frente a la devolución del dinero a Barclays, luego quiebra.

El más claro ejemplo de esto, y probablemente el más “sangrante” fue la quiebra de Northern Rock en Inglaterra. Con Préstamos a muy largo plazo y financiación interbancaria a corto, al Northern se le cae toda su estructura, cuando los bancos le “cortan el grifo “como consecuencia de la crisis de las hipotecas “Subprime”. Quiebra.

Nos impagan las hipotecas y nos quedamos con los activos: Problemas de resultados

Empecemos con un concepto contable: Provisión. Para los no iniciados, una provisión es una dotación (gasto) que efectuamos directamente en la cuenta de resultados para cubrir un riesgo potencial.

Las Entidades Financieras deben de realizar dotaciones como consecuencia de tener activos con más riesgo, para cubrir pérdidas potenciales de valor sobre los mismos. En una explosión de la burbuja del mercado inmobiliario, donde a las entidades le entran activos (casas  y suelos) como churros por impago de sus préstamos, las dotaciones a provisiones literalmente se disparan. Recayendo este impacto directamente sobre las cuentas de resultados como una pérdida.

Banco Popular tiene aproximadamente unos 34.000 millones de euros en Activos Adjudicados con lo que las pérdidas de la Entidad vienen derivadas de las altas provisiones que, como consecuencia de la naturaleza (y calidad) de los activos, el regulador les obliga a dotar.

Pero hay más, estos activos adjudicados vienen de préstamos impagados. Préstamos que generaban interés cuando estaban vivos, es decir, aportaban a la cuenta de resultados un ingreso. Las adjudicaciones poseen otro efecto malicioso sobre las ganancias del Banco además de las provisiones: No generan rendimiento alguno y sí un coste.

Banco Popular perdió el pasado ejercicio entorno a los 3.500 millones de euros. El incremento de las dotaciones por deterioro fue de 5.700 millones de euros. Sin este efecto, el resultado de la entidad hubiera sido positivo de 1.000 millones de euros.

Más allá de conspiraciones judeo masónicas… ya sabemos, por tanto, donde está su principal problema.

Problemas de Solvencia

Todos sabemos lo importante que para una empresa es el hecho de tener una buena base de capital. Los Recursos Propios (o la pasta que aportan los socios más los beneficios retenidos), supone la fuente de financiación más estable para una compañía. Y ya se sabe, a más estabilidad, mejor.

El regulador (En el caso de la banca, el Banco de España), obliga a las Entidades a mantener unos niveles de Recursos Propios que sean acordes a los activos que estas tienen en el balance.  Más concretamente los llamados APR´s (Activos Ponderados por Riesgo).

ratio de capital

Cada activo de un Banco tiene un riesgo, y en función de este, un %. Que va desde el 0% para la Deuda Pública hasta el 100% para determinados activos considerados más arriesgados.

Pues bien, el Banco ha de mantener un importe de recursos propios que establece el regulador  sobre sus activos ponderados por riesgo. Supongamos que el mínimo que obliga el legislador sea el 8%.

Evidentemente, si el Banco tiene impagos masivos en sus hipotecas así como adjudicaciones de viviendas y suelos, el valor de sus activos más arriesgados se dispara.. (APR´s) y su ratio de capital, por tanto, se va al suelo.

Esta situación provoca que el Banco en cuestión o amplíe capital (para subir el numerador) y que los accionistas tengan que poner más pasta, o… que este sea intervenido y capitalizado por el Estado ¿Os suena el caso de Bankia? A medio plazo, el banco puede también intentar vender los inmuebles y suelos, y por lo tanto, reducir también sus APR´s.

¿Entendemos ahora por qué de la insistencia de vender las viviendas por parte de las Entidades? Solución:

Recuperación de provisiones y mejora de solvencia.

En nuestro caso de estudio Banco Popular “solventó” este problema a través de ampliaciones de capital. Y cerró el ejercicio 2016 con una ratio de capital del 13,14%, casi un 2% por encima de lo exigido por el regulador.

Y aquí nuestro “mini manual” de cómo y porqué una entidad financiera puede tener “problemas”. El 90% de las situaciones comprometidas que han tenido las entidades financieras en los últimos 8 años han nacido de estas tres fuentes.

Un abrazo para todos!!!!