BORUSSIA DORTMUNT

Tanto para los futboleros como los menos aficionados al deporte del balón no ha pasado desapercibida la noticia del atentado terrorista efectuado sobre al autobús del equipo Borussia Dortmund el pasado día 11 de abril. Si bien inicialmente fue atribuido a grupos terroristas, tras las pesquisas, la policía afirmó que tras el atentado había un inversor bursátil.

¿Cómo?, es cierto que la bolsa no ha tenido un comportamiento muy favorable estos últimos años, pero para hacer pagar el pato a un equipo de futbol…

Qué duda cabe que la relación entre futbol y mercados bursátiles en principio y como mínimo, sorprende un poco.

Pero al igual que las meigas… “haberla hayla”

La metodología del “chachullillo” es muy similar a la que durante tanto tiempo nos hizo ricos e ilustres constructores a muchos de los españoles hace ya algunos años.

Ya sí que no me aclaro… ¿bombas? ¿fútbol? ¿burbuja inmobiliaria?

Recordemos a ver si nos suena:

En lo que antiguamente era el “patatal del tío Jacinto” nos compramos un pisito “en plano” por 200.000 euros, de los cuales solo pagábamos la famosa “señal”, supongamos 10.000. Como los precios “siempre subían” y los pisos se vendían como churros, incluso antes de saber donde carajo estaba el patatal, (posterior urbanización de “luxe”) ya lo había vendido, supongamos por 250.000.  

En teoría el precio del piso había subido un 25%… pero… ¿Cuál había sido nuestra rentabilidad “real”?  Veámoslo:

50.000 que me embolso dividido entre 10.000 que es lo que realmente puse, nos da la nada desdeñable rentabilidad del 500%!!!!! ¿y luego nos sorprendía que hubiera tanto iluminado en España? Este fenómeno tiene una palabra de luz y color, se llama “Apalancamiento”.

Lo que este iluminado que atentó contra el autobús quería hacer era básicamente lo mismo, pero al revés.  Con una fórmula que suma talento financiero y muy mala leche.

Nuestro inversor “explosivo”, se va al banco y pide 80.000 euros del ala. La cotización del día 11 de abril de las acciones del Borussia era de 5.709 euros/ acción. Tras el atentado, las acciones caen a 5.49. Es decir, aproximadamente un 4%. ¿Muy poca cosa para tanto riesgo no?… ¿entonces?

Como en nuestro pisito playero, es a través del apalancamiento, donde estaba el negocio jugoso. Nuestro “iluminado” decide comprar warrants put vencimiento Junio del 2017 sobre las acciones del Borussia. 

Ya sabemos de la importancia y trascendencia que el uso de palabros y anglicismos tiene en el glamour de determinados productos financieros como fuente inagotable de postureo e iluminación en nuestros eventos sociales. Pero vamos, traducido “en simplicidad”: Compro el derecho a vender las acciones del Borussia a un precio determinado y a un plazo prefijado. Lo que compramos es el “derecho a vender las acciones” y no las acciones en sí. Con lo que al igual al que con nuestro pisito de playa… pago solo una señal.

No quiero ser pesado, pero recordad…. Invertíamos 10.000 para comprar el piso por 200.000, con la “seguridad” de que subiría y venderíamos.

En el caso del Borussia invertía 80.000 euros para vender en el futuro las acciones, supongamos a 5.70. Por que estimaba que iban a caer… ¿y cómo lo sabía?… Provocando un pequeño “accidente”. El atentado llevaría la cotización fuertemente a la baja, con lo que, una vez ocurriera, tan solo tendría que comprar las acciones “con la caída” y ejercitar su opción para venderlas al precio pactado.

borusia

Vamos con los números. Supongamos que la put de acciones del Borussia a 5,70 cotizaran a 0.50 euros. Con los 80.000 euros, podría comprar alrededor de 160.000 derechos para vender a 5.70 el mismo número de acciones.

Al parecer, sus estimaciones eran que, tras el atentado, miedo, pánico y un desplome en la cotización de un 40% es decir 2,28 eurillos por acción aproximadamente.

En ese momento ejerce sus opciones, vende 160.000 acciones a  5,70…….. 912.000 euros

Y las compra a los 3,42……… 547.000 euros, la diferencia, menos el coste de las opciones (80.000 euros), es lo que se embolsa. La friolera de 285.000 <<eurazos>> del ala.

Rentabilidad: 285.000/80.000 = 356% y solo en un día!!!! ¡Es la magia del Apalancamiento!!!!

¡Pero recordad que pidió un préstamo, es decir que ni siquiera puso la pasta… negocio redondo!!!!

Puede parecer que este hombre es el único que ha intentado mediante “tretas” más o menos siniestras, aprovecharse del “apalancamiento” para forrarse, pero no es así… algún día hablaremos de los hermanos Hunt y de cómo mediante derivados llegaron a controlar casi el 100% del mercado mundial de la plata, o el de los famosos creadores del LTCM, Myron Scholes y Robert C. Merton. Premios Nobel de economía que, a través de futuros, en 1994 apostaron “erróneamente” a la convergencia entre los bonos americanos y rusos… quebrando el fondo y estando a punto de llevarse por delante toda la economía americana.

Pero esas son … la misma… historia.

¡Buena tarde a todos!!!!