Oscars

Si me hicieran una encuesta para determinar quien, en mi opinión, es el peor actor de toda la historia del séptimo arte, probablemente dudaría entre Warren Beatty y Victor Mature.

Aunque bueno, partiendo de la base que mis películas favoritas nos van más allá de clásicos de los 80 como Terminator, Rambo o Karate Kid, mi papel como crítico de cine en este planeta es como mínimo, bastante cuestionable.

Una cosa es que el Sr Beatty no me guste mucho y otra que tras una larga carrera, la academia cinematográfica  le “premie” al pobre hombre, con uno de los mayores ridículos públicos de la historia de los Oscar.

El cruce de sobres de un empleado de Price Waterhouse, el cual momentos antes del “pufo” colgaba fotos de la gala en su perfil de instagram, fueron los responsables de la fatídica confusión.

Price waterhouse es una de las compañías de Consultoría y Auditoria más grande del mundo. Y es que, si queremos darle seriedad a un evento ponga a una empresa de auditoría en su vida. Las Auditoras poseen la responsabilidad de evaluar, analizar y sobre todo acreditar que las cuentas de una empresa reflejan la realidad contable de la compañía.

En este post vamos a entregar nuestros propios “and the Oscar goes to…”  a los mayores pufillos empresariales  en los que alguna empresa de auditoría  haya, de una u otra forma, sido participe.

Oscar al mejor montaje

Cuando estudiaba en la Universidad todos queríamos ser Mario Conde o Trabajar en Arthur Andersen.  Currar en la firma de Auditoría más importante del mundo y tener el pelo engominado, era el incentivo que como estudiantes, teníamos para pasear el “Samuelson” por los pasillos de la facultad.

Arthur Andersen llegó a poseer en los 90 más de 26.000 empleados y asesoraba a las principales empresas y países en todo el planeta. Entre ellas a ENRON, una de las compañías energéticas más importantes del mundo. Rumores de sobornos y practicas más o menos mafiosas a la hora de adjudicarse contratos energéticos, así como el uso de la desregulación existente en la época y la manipulación de precios, alertaron a las autoridades que, al tirar de la manta, descubrieron que la mayor parte de los beneficios de la compañía eran falsos. Deudas infravaloradas y un largo etc de irregularidades contables las cuales eran siempre encubiertas por su empresa de auditoría en sus informes.

 Tras el escándalo, en 2001 ENRON suspendió pagos e hizo perder todo su dinero a millones de accionistas, así como su empleo a más de 20.000 trabajadores.

¿La factura para Arthur Andersen? Su desaparición. El sueño del trabajo perfecto en esta “Big Five”, se había evaporado. En este caso la auditoria se llevo el “Oscar al mejor montaje”

“Oscar al mejor actor secundario”

Nuestro ENRON europeo seguro que suena a todos los aficionados al futbol de cierta edad: PARMALAT,  compañía, reconocida en España por su patrocinio al real Madrid de futbol, no llegó a la quiebra por la intervención estatal y se llevó por delante y ante la justicia, a toda su cúpula directiva, tras que se dieran indicios más que razonables de que la compañía ocultó tanto pérdidas como deudas durante más de 10 años, ejercicios durante los cuales una filial de la auditora Deloitte revisó las cuentas.

“Oscar al mejor reparto”

Durante los 10 diez años que la firma de Auditoría BDO auditó a la empresa española PESCANOVA no incorporó en su informe ninguna salvedad. Es más, en 2012 declaró la existencia de deudas de la compañía por unos 1.500 millones de euros, cuando la deuda efectiva era casi el doble. Se había de nuevo “ocultado” pérdidas por importe de 800 millones de euros, ante las mismas narices de su auditora, sin que esta se hubiese percatado de nada. Según su presidente, la labor de la firma fue rigurosa.

“Oscar al mejor actor principal” y “mejores efectos especiales”

La compañía GOWEX y sobre todo su fundador Jenaro García eran un claro ejemplo de que, aún con la que estaba cayendo en España, nuestro talento y legendaria iniciativa emprendedora sería la palanca que nos sacaría de la crisis. Premios, conferencias y distinciones, unidos en mi opinión en una de las gestiones de lo que se llama “marca personal” y yo llamo postureo, más perfectas y geniales de toda la historia de nuestro país, constituían el día a día de esta compañía y de “Jero” su genio fundador.

La empresa gestionaba redes gratuitas de WIFI en las ciudades. Su estreno en el mercado y evolución posterior fue espectacular.

En Julio de 2014, Fue Gotham City Research, una “peculiar” empresa de análisis económico norteamericana la que denunció que casi el 90% de los ingresos que la compañía declaraba, no eran reales. A través de operaciones y transacciones que la empresa realizaba entre sus propias filiales, GOWEX justificaba su gran facturación.

La compañía M&A Auditores era la encargada de “percatarse” de las posibles irregularidades. No se enteró de nada.

No llegó ni a cuatro días del anuncio de Gotham cuando (dadas las presiones y sobre todo las evidencias) a nuestro emprendedor modelo no le quedo más remedio que “reconocer” que había “retocado” un poco la contabilidad de la compañía.

Algún día dedicaremos un especial sobre los vendedores de humo que, por desgracia, bajo el paraguas de un talento que ellos mismos se han atribuido, creado a partir del marketing, sobreviven en este ecosistema que son los mercados financieros y el mundillo de los negocios.

Con esta reflexión no quiero cuestionar (ni mucho menos) que la gran mayoría de los  profesionales que forman las firmas de auditoría son magníficos, sino tan solo efectuar una reflexión, acerca de «quién controla a quien ha de controlar», y de si la regulación legal encargada de asegurar la independencia y actividad de estas firmas, es o no suficiente.

Saludos cordiales!!!