post beta

Recordareis que, en nuestro afán de incrementar nuestra palabrería de postureo bursátil, hace ya algunos meses presentamos en economía de barbacoa un concepto que pretendía ayudarnos para la toma de decisiones; Seguro qua a alguno ya le ha venido a la cabeza…nos referimos al PER.

Dentro de nuestro doble objetivo de, por un lado, ayudar a gestionar nuestras carterillas de valores, y por otro, impresionar con palabros y sabiduría en nuestras barbacoas veraniegas a nuestros amigos, enemigos y vecinos, vamos a introducir un nuevo concepto “en simplicidad”. En este caso nos referimos al coeficiente “beta”.

Podríamos realizar un extensísimo análisis en cuanto a los riesgos sistémicos, no sistémicos, con complejísimas ecuaciones, puntos de corte y otras cuestiones que, si bien podrían ayudarnos si nuestra intención fuera ser profesores de universidad, provocaría el aburrimiento y desidia de nuestra audiencia, la cual se perdería a la primera de cambio, fracasando por lo tanto como economistas de barbacoa.

Así que desde lo simple… vamos a ello.

Normalmente decimos que el “coeficiente beta” es una medida de riesgo sistémico.  En plata, mide la sensibilidad que tiene un activo ante los movimientos del mercado. Es decir, cómo y en qué proporción varía la cotización de unas acciones, cuando el mercado se mueve.

Es por lo tanto una medida de volatilidad respecto al mercado.

Nada mejor que unos ejemplillos…

Banco de Santander tiene en la actualidad una beta de 1,36 y esto… ¿qué quiere decir?, pues que cuando el mercado se mueva un 1%, estadísticamente el Banco de Santander lo hará en un 1,36%. ¡Ojo!!, al ser la beta positiva lo hará en el mismo sentido. Si sube el Ibex, el Santander los hará también, y viceversa.

Por otra parte, la beta de ENAGAS es de 0,67. Mismo razonamiento: Si el Ibex se mueve un 1% (ya sea “para arriba o para abajo”), la cotización se moverá en el mismo sentido un 0,67%.

Evidentemente el coeficiente beta=1, solo lo tendrá el propio índice, (y los llamados ETF o fondos indexados… de los que ya hablaremos otro día)

Genial y esto… ¿para qué nos puede servir?

Al igual que para el PER, también con la beta podemos hacer nuestras pequeñas conjeturas y sacarnos unos eurillos por el camino:

Pensemos. Dado que aquellos activos que tienen betas mayores de uno “sobre reaccionan” a lo que haga el mercado, si nuestra perspectiva es alcista (creemos que la bolsa va a subir), elegiremos acciones con betas muy superiores a uno. De esta forma la subida será mayor en nuestra acción que en el mercado, ganando, por tanto, más pasta. Pero ojo, evidentemente si nos equivocamos, el “pufo” también será mayor, perdiendo más dinero que el mercado. Para su uso, las siguientes expresiones son ideales:

  • «Pues yo creo firmemente en la fortaleza del mercado. De hecho, tengo una beta en mi cartera muy superior a uno».

En ese momento vuestro índice de «postureo bursátil» se habrá incrementado muchos enteros.

Si las perspectivas no están muy claras y queremos ser “cautos”, nos interesan betas menores de uno. De esta forma, si finalmente el mercado sube, nuestra subida será menor a la de este, pero algo “pillaremos”. Si por el contrario el Ibex se da la piña, la pérdida será menor, y amortiguará el daño que la caída provocaría en nuestra cartera.  Aquí la expresión ( recordad siempre tras un buchito de cerveza) esta clara:

» No lo se.. no veo claro el mercado. Me he posicionado en valores «beta menor de cero», prefiero ser cauto»

¿y si estamos seguros que la bolsa va a bajar?… en ese caso es mejor hacer liquidez y salirse del mercado hasta que el chaparrón amaine. Que ya sabemos lo mucho que a los iluminados les gusta el fracaso ajeno y dar lecciones al respecto mientras dan la vuelta a una chuletilla de cordero.

Los más avispados la habrán pensado…” si la bolsa va a bajar, lo mejor sería posicionarse en un activo con beta negativa”.

Si a estas alturas este ha sido vuestro razonamiento, veo que habéis entendido el concepto… ¿problema? No existen, que yo sepa, acciones con betas negativas. Para esto tendríamos que acudir a otros activos correlacionados negativamente con la bolsa. Aquí el razonamiento es simple… Cuando la cosa se pone “muy fea” ¿dónde meten la pasta los afortunados que la tienen …? Exacto: El Oro o determinadas materias primas, podrían ser una solución.

Salvo que algún especialista en estadística lea esta parte y ponga mi cabeza en busca y captura, a “groso modo”, si podríamos decir que el oro es un ejemplo de “beta negativa”.

La búsqueda de las betas es una empresa un tanto más “complejilla” que el PER, el cual como recordareis, la mayoría de las páginas web de información financiera lo proporcionan. En este caso, la búsqueda ha de ser un poco más profunda, pero ¡nada que no sean capaces de hacer mis economistas de barbacoa!!!!

¡Un abrazo a todos!!!!!.