¿Fuga de empresas ? Fiscalidad Creativa.

Mucho se está hablando durante estos días del negativo impacto económico que, la salida de empresas de una determinada región o área tiene sobre una economía.  A simple vista y sin ser un lumbreras es evidente pensar que este hecho afectará a la menor recaudación por parte del gobierno regional de los impuestos destinados por la actividad económica.

Todos sabemos que cualquier persona por ser gobernante ya es más lista o que el resto, con lo que… ¡no hay problema! La supremacía intelectual de los políticos es legendaria, tanto como las soluciones que, a la falta de pasta, se han llevado a cabo a lo largo de historia.

Veamos…, si las empresas se van, y nos quitan ingresos por impuestos.. ¡pues creamos otros y santas pascuas!! Si es que… para eso nos pagan, para solucionar problemas.

Bolsas de la compra, estancias en hoteles, y hasta el sol han servido de detonante para algunas regiones españolas que pretendían paliar los negativos efectos que la crisis inmobiliaria ha tenido sobre sus arcas públicas. Pero tenemos que reincidir que como economistas de barbacoa nuestra obligación es encontrar soluciones. Ya otros tuvieron esos problemas en el pasado y, ya otros, aplicaron soluciones geniales. Veamos algunas:

Siglo XVII el Rey Guillermo III de Inglaterra debía de financiar sus costosos litigios con el estado español, y dado que había agotado todas las formas de recaudación posible, no se le ocurrió otra cosa que aplicar un impuesto a las ventanas de casa. Cualquier casa de más de 6 ventanas debería de pagar una “aportación” por ese mayor uso de luz del que “egoístamente” disfrutaban. Bueno esta opción… difícil hoy en día de aplicar.

En 2012 en el parlamento de Irlanda se propuso la creación de un impuesto por la tenencia y desarrollo de vacas. Hasta ahí todo bien. ¿razón?, con su recaudación se pretendía paliar los perniciosos efectos que las flatulencias de los animales tenían sobre el medio ambiente. A ver, esta solución…aun siendo ecológica… tampoco es muy viable.

¿Y si aplicamos un impuesto para guapos? a fin de cuentas, ellos y ellas tienen muchas más posibilidades que las personas que, como este que escribe, no gozamos de la suerte de la perfección física. ¿descabellado? No tanto. Justamente esta fue la propuesta que en 2012 el economista japonés Takuro Morinago propuso al parlamento Nipón. Justificación: La comentada, una mayor facilidad al mercado de trabajo favorece a los bellos. Ummm, complicada de aplicar también. Los cánones de belleza han cambiado y ya uno no sabe quién es guapo, feo o medio pensionista. Todo un lio… veamos otra.

Suecia aplica una tasa de 700 euros a aquellos padres que desean poner a su hijo nombres “descabellados”. Al parecer hace ya algunos años, el gobierno sueco se percató de la cantidad de recién nacidos cuyos padres llamaban “Ikea”, nombres de actores de Hollywood o deportistas famosos. Y vió en ello la clave para salir dela crisis.

Es inevitable pensar que aquí en España, el aumento de los “Messis” “Cristianos” y hasta “ Kevin Costner de Jesús” ha proliferado sobre manera en los últimos años, pero de ahí, hasta que aplicando impuestos a la ya “desafortunada” existencia de estos nenes ( bastante tienen ya con lo que tienen)  vayamos a resolver la crisis, va un trecho.

Ha de haber algo… tenemos que atacar a donde más duele.

¡!Lo tenemos!! ¿y si aplicamos una tasa que ha de pagarse anualmente, sobre la cual el Estado nos “legitima” para mantener relaciones sexuales? Si hace falta no comeríamos, pero qué duda cabe, que el impuesto lo pagaríamos religiosamente.

¿locura? Según algunos historiadores la mal sonante palabra inglesa “Fuck”, proviene de Inglaterra. En la edad media, (tiempos de represión sexual en esa zona del planeta), aquellas parejas que querían mantener relaciones sexuales y concebir un hijo, debían de solicitar un “salvoconducto” al mismísimo Rey quien, tras el pago de la correspondiente pecunia, emitía un certificado con la frase (Fortication Under Consent of the King). Se ve que inicialmente la medida tenía sus ciertas “lagunas” con lo que el Rey la extendió a las meretrices y prostíbulos de la época, certificando el derecho de ejercer la profesión más antigua con el ya conocido cartelito de (Fortication Under Consent of the King) o su acrónimo Fuck.

¿sería esta medida impositiva efectiva?… no sé, no sé… seguramente, tras las “fuga de empresas”, le vinieran la “fuga de personas”, dejando el incipiente país más seco de ciudadanos que el patatal de mi abuelo Manuel.

Mejor que se estén quietos…

¡Buena tarde a todos!!!!